08 Jul 2016

Vigila tu espalda en verano: atento a las lesiones más comunes

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Escrito por Dr. Ata Pouramini en , ,
zambullida

 Los problemas de espalda que padece la población mundial y que están identificados como una de las causas principales de absentismo laboral también nos pueden dejar sin vacaciones.

En estos meses, la espalda, en muchas ocasiones desacostumbrada a la actividad física, se resiente por inesperados movimientos bruscos, esfuerzos de repetición, malas posturas y accidentes.

Sobre todo este último supuesto es la causa de lesiones que nos inmovilizan la mayoría de las veces de forma temporal , y otras, por desgracia, de forma permanente.

Es el caso de los terribles accidentes que se repiten cada año en lugares de baño, ya sean piscinas o zonas marítimas poco profundas. Una vez más os recuerdamos que nunca hay que tirarse de cabeza en las zonas donde no cubre o en las que la profundidad no es suficiente. De lo contrario, el impacto en el cuello contra el suelo, que suele ocurrir cuando algunos veraneantes se lanzan desde rocas en playas que desconocen, nos puede llevar a una silla de ruedas de por vida.

Mucho menos trágicos, los llamados latigazos cervicales, que nos arruinan sistemáticamente las vacaciones, y que ocurren cuando nuestro vehículo es impactado por detrás, sacudiendo nuestra cabeza hacia el volante y de nuevo hacia el asiento.

Este impacto puede verse disminuido si estamos bien sujetos gracias al cinturón de seguridad y cuando hemos guardado la distancia reglamentaria con el vehículo que nos precede. Evitaremos de esta forma desde contracturas a fracturas vertebrales que pueden “adornar” nuestro cuello con un molesto collarín durante unos meses.

Mucho cuidado también con el sobrepeso de maletas. Esta situación inocente puede acabar en pinzamiento del nervio ciático, sobrecarga muscular y/ o lumbalgia.

La solución de arrastras maletas con ruedines puede ser válida cuando no tengamos que recorrer demasiada distancia, puesto que la sobrecarga puede trasladarse a hombro y muñecas y al lado del cuerpo que acarrea el peso.

Si eres viajero de mochila, procura que tenga las bandas acolchadas y con un peso bien repartido en su interior.

Por último, evita una postura en apariencia “inocente”: la de sacar el brazo por la ventanilla al conducir, mientras se disfruta de la brisa y del paisaje. Este desequilibrio postural puede producir “ tendinitis del supraespinoso” o lo que es lo mismo, una inflamación del hombro por movimientos repetidos.